No es tan raro, ni tampoco tan preocupante.
El alivio del confinamiento por el coronavirus no lo viven igual todos los niños. El pasado domingo muchos padres vieron cómo sus pequeños se resistían a abandonar sus seguras casas para pisar la calle donde vive ese bichito llamado Covid-19 que los ha dejado sin clase, sin parque y sin amigos durante casi dos meses.

Cristina y Luis, padres de niños de ocho y seis años respectivamente, han vivido esta historia en primera persona. “Tiene miedo al virus. Ahora no sé qué hacer. Le intento convencer pero nada y tampoco lo quiero obligar de un día para otro”, escribía Luis este martes en Twitter.

El artículo completo en www.huffingtonpost.es